¿Qué son los lunares?
Los lunares o nevos melanocíticos son neoformaciones benignas únicas o múltiples, de diferentes tamaños y se localizan en la unión dermoepidérmica o en la dermis. Estos nevos pueden ser pequeños, medianos o gigantes. Suelen ser pigmentados y de crecimiento variable. Pueden ser congénitos o aparecer en las primeras dos décadas de la vida. Suelen ser de curso benigno.
TRATAMIENTO
Entre las indicaciones para extirpar lunares están:
Sitio: lesiones situadas en la piel cabelluda (sólo si es difícil el seguimiento y no son un NMN dérmico clásico); membranas mucosas y zona anogenital.
Crecimiento: si se advierte un cambio rápido de tamaño.
Color: si se transforma en el tipo variegado. Borde: si aparecen desde el comienzo, o después, bordes irregulares.
Erosiones: si se advierte erosión de la lesión sin que haya habido un traumatismo importante.
Síntomas: si la lesión comienza a mostrar de manera persistente prurito, dolor o hemorragia.
Dermatoscopia: si están presentes o surgen de novo los criterios para clasificar la lesión como melanoma o nevo displásico.
La extirpación con electrocauterio por razones estéticas obliga a establecer el diagnóstico inequívoco del nevo como benigno y realizar un estudio histopatológico.
Si es imposible descartar con certeza la presencia de un melanoma en fase temprana, es indispensable la extirpación para estudio histopatológico, pero puede realizarse con bordes angostos.
